La carta de tu bar, en la mesa y siempre al día.
El cliente acerca el móvil a la placa de la mesa o escanea el QR y se abre tu carta, con tus colores y tu logo. La cambiás vos desde la cocina: un plato agotado, un precio, el menú de hoy. Sin imprimir nada y sin que nadie se descargue ninguna app.
Los catorce alérgenos, en cada plato y no en una hoja aparte: es lo que pide la normativa y es lo que el cliente pregunta.
Alta única con los doce primeros meses de servicio incluidos.